Publicidad de promociones inmobiliarias de playa (1960-2005)

Antes de la llegada de internet y todas sus posibilidades, a la hora de publicitar las viviendas vacacionales en zonas de costa, los promotores y agencias inmobiliarias comunicaban sus obras en diferentes soportes . Anuncios en periódicos y revistas, vallas publicitarias, cuñas de radio o cartelería en las obras de los edificios, se utilizaban para irradiar la oportunidad y ventajas de los inmuebles.

El boom constructivo a partir de los años 6o en España, nos permite ver en los soportes publicitarios como fue la evolución de estas construcciones y al público que se querían dirigir como potenciales compradores. En este recorrido, nos ceñimos a la zona de Cullera y como ha sido la publicidad de las promociones inmobiliarias de playa desde los años 60 del siglo XX hasta los comienzos del siglo XXI.

Anuncio de CONGEMESA (1965) sobre su urbanización en la zona del Faro y en San Antonio.

El arranque más explosivo de la urbanización turística en Cullera se produce a finales de los años 50 y sobre todo, a comienzos de los años 60. Se inicia con la urbanización de la zona de la playa de San Antonio dado su potencial por ser una zona llana al borde de la playa y que permitía ofrecer de forma sencilla lo que buscaba el potencial comprador. También, para los constructores resultaba un espacio ideal y sencillo para levantar sus edificaciones.

Son años donde el ayuntamiento de Cullera no tiene establecido un plan general de ordenación urbana y las actuaciones urbanísticas se desarrollan sin apenas control por las autoridades municipales. Son años de tropelías y actuaciones de dudosa moralidad como fue la cesión gratuita de la montaña de Cullera a la empresa CONGEMESA. En otra publicación de este blog analizamos el comportamiento urbanístico durante esos años.

Publicidad de CONGEMESA (1962)

Vemos como los anuncios realizan composiciones con dibujos de los edificios ya que la misma construcción es reflejo de modernidad. Se destacar en la dotación del inmueble su valor de contar con «amplias solanas». Todavía se ve el sol como un beneficio. También, se resalta que tiene agua caliente y «ascensores subir y bajar». Son años donde se vende únicamente el inmueble. Los edificios no cuentan con otros servicios comunes que sí que se destacan durante las décadas siguientes. No es necesario que las edificaciones tengan garajes, piscinas o instalaciones deportivas.

Anuncio apartamentos Camialmar (1963)

Algunos de estos anuncios tienen un formato para ser utilizados en soportes impresos de periódicos y revistas pero, también para ser utilizados a modo de diapositiva en los anuncios que se mostraban en los cines de la época.

A comienzos de los años 60 con una costa prácticamente virgen, permite a los constructores desarrollar varios proyectos de edificaciones de forma simultanea. Es lo que ocurre en este anuncio de los constructores Asensi y Mateu con varios edificios en la zona del faro de Cullera.

Publicidad edificio l’Illa (1963)

En los diferentes anuncios de los años 60 vemos como el dibujo es la forma de trasladar la ilusión del nuevo edificio. Con una perspectiva adecuada, los anunciantes trasladan su proximidad a la playa. Hay muy poco nivel de detalle en el dibujo, con un estilo figurativo donde se precisa poco la construcción, pero hay un diseño novedoso que permite al comprador soñar en la adquisición de un bien exclusivo. Es lo que ocurre en este anuncio de los Apartamentos Marisol en la playa de l’Illa.

Anuncio publicitario edificio Mar y Sol (1963)

En este anuncio de los Apartamentos Racó del año 1963 vemos algunos de los mensajes publicitarios para captar la atención del comprador. Un potencial de la playa de Cullera es su cercanía a Valencia y por eso se indican frases como «por su proximidad» o «para los que tengan que atender sus negocios en la capital«.

Anuncio de los Apartamentos Racó (1963).

Otros de los anunciantes en esta época inicial de desarrollo constructivo son los agentes urbanizadores. Los propietarios del suelo buscan captar promotores interesados en construir en una zona potencial de crecimiento. Aquí ya no se utilizan dibujos a mano alzada sino fotografía y, en algunos casos, como este anuncio de UFACSA por medio de un vuelo fotográfico, que en aquellos momentos tenía un coste alto.

Anuncio de la urbanizadora UFACSA (1964)

Es lo que ocurre en este anuncio de 1965 del edificio Pedregal del Mar en la zona de la isla de los Pensamientos en Cullera. Utilizar la fotografía aérea en el anuncio permite trasladar al potencial comprador donde se ubicara el edificio de una forma real y sin dibujos. Es interesante este anuncio ya que vemos texto publicitario en los idiomas inglés, francés y alemán. Dicho texto ya nos señala que potenciales compradores era publico europeo y por ello, la importancia de explicar el contenido en esos idiomas.

Publicidad del edificio Pedregal del Mar (1965)

Los años 60 del siglo XX es un período con una potencialidad alta a la llegada de compradores europeos. Y, sobre todo franceses. Por eso, en el anuncio de los Apartamentos Santa Marta del año 1965 está traducido al francés y se resalta la proximidad al aeropuerto de Valencia.

Publicidad de los apartamentos Santa Marta (1965).

Una pieza importante en el negocio inmobiliario es la venta. Aparecen agencias inmobiliarias con la finalidad de comercializar los nuevos inmuebles creados por diversas empresas constructoras. Son tiempos donde se abren nuevas oficinas para poder vender a publico nacional y extranjero las nuevas construcciones.

Anuncio inauguración nuevos locales inmobiliaria Estirpe (1964)

Tanto para el público nacional como extranjero, se vende el edificio. La mole constructiva y los inmuebles que contienen son el valor para los posibles compradores. No es necesario nada más. En este anuncio del edificio Holanda (1965) así se traslada en los idiomas alemán, inglés, francés y español. Ya vemos como el público extranjero es un potencial comprador muy interesante ya que hay una diferencia importante de renta con la población española . Esa diferencia de renta y el factor de una moneda española con menos valor frente a las europeas, hace que sea muy interesante el público extranjero para los promotores.

Anuncio del edificio de apartamentos Holanda (1965)

Capítulo aparte y merecedor de otra publicación, son los nombres de los edificios. Los namings son evocadores de palacios, paisajes o incluso, calles y barrios de grandes ciudades europeas. Es el caso del edificio Campos Eliseos (1965) donde ya se resalta que dispone el inmueble de aire acondicionado y piscina.

Anuncio del edificio Campos Elíseos (1965)

Hay promotores inmobiliarios que quieren trasladar solvencia en sus anuncios a los futuros compradores. En este anuncio de EPI (1965) dirigido exclusivamente al público francés, se resaltan las obras realizadas en la zona para demostrar que su oferta inmobiliaria sobre plano. al final se ejecuta y se finaliza.

Anuncio publicitario de EPI con sus edificios (1965)

Trasladar confianza y seriedad al público extranjero, potencial comprador de vivienda turística, resulta fundamental. Por eso, los promotores inmobiliarios utilizarán agencias inmobiliarias de los países de origen para su comercialización. Así, sucede en este anuncio de la agencia La Grange para vender una promoción de apartamentos en la zona de El Perelló (Sueca).

Anuncio edificio La Grange. El Perelló (1965)

Ya lo hemos comentado anteriormente, la fotografía aérea poco a poco se va introduciendo como la mejor forma de trasladar la potencialidad conjunta de un paisaje. En este anuncio de la isla de los Pensamientos de 1966 se utiliza para vender las posibilidades del entorno dentro de la bahía de Cullera.

Anuncio publicitario Isla de los Pensamientos (1966)

Lo del naming de los edificios es evocador de su prestancia. Se ponen nombres relacionados con la toponimia local pero, también otros son ensoñaciones mitológicas, constelaciones o nombres de palacios. Es el caso del edificio Trianon, donde el chateau francés queda limitado a un edificio en la playa de Cullera.

Anuncio publicitario edificio Trianon (1966)

La implantación de la fotografía permite trasladar la realidad. A la hora de vender un inmueble, se trata de demostrar que está construido siendo un aval para su posible adquisición. Así, lo vemos en estos anuncios de 1966 del edificio Nautilo y los Apartamentos Lyon.

Anuncios publicitarios Edificio Lyon y Nautilo (1966)

Uno de los problemas de la urbanización explosiva desarrollada durante los años 60 en Cullera, es la falta de previsión de los suministros básicos. En este anuncio del edificio Corval (1965) se resalta que dispone de «agua potable propia» algo que resulta chocante hoy en día pero, con el caos urbanístico de aquellos años, era normal disponer de una vivienda pero, sin los suministros básicos garantizados.

Anuncio Edificio Corval (1965)

Llegar al público extranjero, potencial comprador de los apartamentos, resultaba importante ya que el mismo tenia un nivel de renta más elevado que los españoles. Uno de ellos por proximidad es el público francés. Por eso, las agencias inmobiliarias no dudan a la hora de instalar anuncios en las calles de ciudades como Paris para comercializar sus apartamentos en la playa de Cullera.

Publicidad en Paris de una agencia inmobiliaria y sus apartamentos (1965)

El inicio de las construcciones en la urbanización de Cap Blanc supone la posibilidad de comercializar un producto diferente para un segmento económico más alto. Se pueden comercializar bungalows y chalets que resultaban algo diferente en una zona como la de Cullera, más habituada a los apartamentos en edificios.

Anuncio de la agencia inmobiliaria Estirpe (1967)

Con la llegada de los años 70 del siglo XX, tomará importancia el público nacional como potencial comprador de los apartamentos turísticos. En este anuncio de 1970 vemos como el conjunto de los constructores se ofrecen como financiadores de las compras. Se trata de dar las máximas facilidades al comprador interesado ya que a falta de un tejido bancario capaz de dar crédito, son los propios promotores quienes lo conceden.

Anuncio de los promotores urbanísticos (1970)

Es curioso ver como el naming de los edificios cambia. Ya no hay referencias francesas de ciudades, barrios, calles o palacios. Ahora, hay referencias patrias que atraigan al público potencial de Madrid. Es el caso del anuncio del edificio Felipe II en 1970.

Publicidad sobre el edificio Felipe II (1970)

A comienzos de los años 70 se inicia la construcción del primer edificio Florazar en la playa de Cullera. Aquí, el anuncio publicitario ya traslada un nuevo modelo de complejo turístico y por ello, se resalta la presencia de servicios comunes como piscinas o pistas de tenis. La publicidad evoca otras zonas turísticas más exclusivas como la «costa azul francesa».

Publicidad Florazar I (1975)

A mediados de los 70 del siglo XX. es cuando se realizan la mayoría de los edificios en la zona del Racó. Son diferentes construcciones donde ya no solamente vende el edificio sino, también los servicios complementarios. En este anuncio del edificio Atlantida de 1977 junto a un grafismo efecto 3D se acompaña de una maqueta del futuro complejo residencial con piscinas y pistas de tenis.

Las maquetas de los edificios se utilizan en las oficinas de venta y en los anuncios impresos para comunicar el nuevo edificio. En este anuncio de 1977 del complejo Racomar ya no utiliza el término «edificio», sino «urbanización» como la mejor forma de trasladar que se trata de un recinto exclusivo con servicios comunes como club social, piscinas, pistas de tenis y zona ajardinada propia.

Anuncio edificio Racomar (1977)

En ese afán de trasladar en los anuncios publicitarios las posibilidades del nuevo complejo residencial, los promotores realizarán montajes fotográficos extraños. En este anuncio del complejo residencial Descans (1978) se realiza una fotocomposición donde la maqueta del edificio se une a una foto real, de tal forma que quien vea el anuncio no tenga dudas donde estará y como será el edificio.

Anuncio del edificio Descans (1978)

Cuando la edificación tiene unas dimensiones considerables, los promotores quieren vender los inmuebles en la cantidad suficiente que garantice su solvencia, más aun cuando tienes unos gastos importantes durante la construcción. En este anuncio de 1977, el promotor de Florazar I utiliza las imágenes del edificio a mitad de construcción para trasladar a los potenciales compradores que su proyecto se encuentra en marcha.

Anuncio publicitario Florazar I (1977)

Ya quedan menos casos de anuncios publicitarios que utilicen el dibujo de la construcción como arma de venta comercial. Por eso, es una «rara avis» este anuncio del complejo residencial Nereidas de 1977 que consta de un dibujo bastante irreal de la construcción, con una playa y paseo arbolado en un entorno ausente de otras edificaciones.

Publicidad complejo Nereidas (1977)

En este anuncio de 1977 de la mole del edificio Faromar, se utiliza el dibujo más arquitectónico y detallado del proyecto acompañado de una fotografía aérea donde se informa sobre su ubicación en el entorno de Cullera.

Anuncio del edificio Faromar (1977)

Cuando ya llegamos a los años 80 del siglo XX, los anuncios publicitarios son más directos para dar argumentos que convenzan al público interesado. En este anuncio de Florazar 2 de 1981 se resalta la seguridad de las viviendas y el complejo ante robos y asaltos. Por eso, se indica que hay puertas blindadas en los apartamentos y caja de seguridad así como un sistema de vigilancia con circuito cerrado de televisión. También, como otros anuncios de esta promotora, se muestra el edificio a medio construir como una demostración de que el proyecto existe y se está ejecutando.

Publicidad del edificio Florazar 2 (1981)

Cuando la promotora de Florazar ya dispone de dos edificaciones en Cullera ya tiene ejemplos para demostrar su estilo y capacidad de construcción. En este anuncio de 1990 de su nuevo edificio Florazar 3 poco tiene que decir. Se resalta la marca Florazar junto al número de apartamentos del nuevo complejo.

Anuncio Florazar 3 (1990)

Los años 90 del siglo XX se caracterizan por composiciones extrañas en los anuncios de las promociones inmobiliarias. Colores fluor extremos y variedad de tipografías se combinan con maquetas y fotos reales, en unos anuncios que se utilizan más como una formula inicial de contacto que por convencer de forma definitiva al posible comprador.

Anuncios Florazar 3 y Ferrobus (1991)

Este anuncio de Bahía Park de 1990 es de una irrealidad extrema. Es una pintura en un estilo naif del complejo residencial que, incluso se quiere aproximar a una mirada ibicenca. El dibujo ofrece un entorno excesivamente verde, alejado de una visión más playera y donde todo parece que se trata de una primera forma de contacto entre los promotores y el público potencial de compra.

Publicidad de la promoción Bahía Park (1990)

El coste de la publicidad lleva a que el valor de los centímetros sea alto, circunstancia entendible por algunos promotores para recargar al máximo el diseño del anuncio. El aprovechamiento del espacio publicitario lleva al abigarramiento con diversas promociones inmobiliarias y mensajes por doquier, de tal forma que el posible comprador no sabe sí el anuncio es del edificio Ibiza o la promoción NovaBega.

Publicidad Edificio Ibiza y Nova Bega (1991)

En los 90 ya vende más el concepto «Pueblo» que el complejo residencial. Así, sucede en este anuncio de la promoción inmobiliaria Pueblo Mediterráneo (1991) en la zona de Cap Blanc. Se sigue utilizando la maqueta de la construcción aunque la misma tenga una vista extraña con carreteras suspendidas en el aíre. Para vender la exclusividad y diferenciarse de otros proyectos, los servicios comunes no se limitan a piscinas o canchas de tenis. Ahora, se ofrece también squash, minigolf, gimnasio y jacuzzi.

Anuncio promoción Pueblo Mediterráneo (1991)

Con la evolución de los años, una gran parte del término municipal de Cullera ya se encontraba construido. Quedaban solares dispersos pero, únicamente existía un espacio que se había mantenido casi virgen. Es el caso de la zona del Dosel. Su inclusión posteriormente como zona perteneciente al parque natural de l’Albufera, lo ha protegido de una amplia urbanización, Pero, no ocurre lo mismo a comienzos de los 90 donde se realiza la promoción inmobiliaria Las Arenas del Dosel. Bien lo sabían los promotores cuando dicen en el anuncio «El paraíso virgen en lo mejor de Cullera«. También, vemos en el anuncio como aparece otra forma de contacto que tuvo una irrupción fuerte durante la década de los 90, estamos hablando del fax.

Anuncio Urbanización Arenas del Dosel (1991)

En los 90, Cullera ya es un destino maduro dentro del turismo de sol y playa. Quedan pocos espacios para urbanizar en primera línea de playa. Por eso, cuando un promotor tiene la oportunidad de construir al borde del mar, es un valor para ser resaltado en sus anuncios. Así ocurre en este anuncio de los Apartamentos Sucro. También, se utiliza un nombre de edificio que busca emparentar la construcción con el pasado romano del municipio. Otorgar nombre a los edificios veremos que se sigue manteniendo durante estos años.

Publicidad edificio Sucro (1991)

A comienzos de los 90 empezaba poco a poco la introducción de la informática en los entornos profesionales. En lo referente a la publicidad de estos anuncios inmobiliarios veremos ejemplos donde así se ven y otros donde se mantienen hábitos antiguos. Es el caso de los dibujos en perspectiva para mostrar los nuevos edificios como el anuncio del edificio Kronos (1992).

Edificio Kronos (1992)

Esa introducción de la informática permite realizar composiciones donde se mezclan imágenes reales con alzados digitales de las futuras promociones. Son todavía perspectivas con un detalle poco preciso y con figuras irreales. Es el caso de este anuncio de Hetesa para su promoción Los Altos de Cap Blanc del año 2000.

Publicidad HETESA – Cap Blanc (2000)

Ya en el 2005, vemos una evolución más detallada de los alzados de una futura promoción inmobiliaria. La composición de los edificios se encuentra más precisa y permite integrar mejor una fotografía real con el 3D.Se puede ver esa integración en este anuncio de la promoción Masia del Racó de 2005.

Anuncio publicitario urbanización Masía del Racó (2005)

La implantación de internet con páginas web y correo electrónico iniciará una nueva etapa, donde los anuncios en revistas y medios impresos pierden necesidad a la hora de comunicar una promoción inmobiliaria.

Anuncio de la agencia inmobiliaria Estirpe (2005) donde aparece destacado el correo electrónico.

Se inicia una nueva etapa donde lo digital tendrá una mayor presencia junto a un ciclo económico a la baja que anuncia el final de la fase conocida como la burbuja inmobiliaria del 2010.Ya los anuncios de promociones inmobiliarias prácticamente desaparecerán para aparecer como contenido patrocinado en medios convenciones o en los diferentes formatos que se permiten en internet.


Esta publicación se ha realizado gracias a nuestros Mecenas.

  • Mecenas Dragut: Carlos Bowles, Esther y Gustavo Aranda
  • Mecenas Penyeta: Marie Enkirch

¿Quieres ayudar a nuestro blog?. Es fácil y sencillo convertirse en nuestro Mecenas. Tu apoyo es muy importante para nosotros. ¡Te esperamos!

Become a Patron!

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »