La bahía de Cullera: Reserva marina y arquelógica

El  Grupo para el Estudio y la Conservación de la Bahía de Cullera (Grebacu) y el Ayuntamiento de Cullera impulsan la protección de la bahía en una reserva marina y arqueológica. Se trata de un primer paso para el desarrollo de un proyecto con la intervención del Ayuntamiento, pescadores deportivos, clubs de  submarinismo y la cofradía de pescadores para presentar la iniciativa a la Conselleria de Medio Ambiente para que establezca la protección de la zona.

Se plantea la reserva marina y arqueológica de la bahía de Cullera para realizar una protección natural del entorno y conseguir que las actividades de pesca deportiva y no profesional mantengan la biodiversidad del entorno marino. Los restos arqueológicos existentes en la bahía de Cullera son otro motivo para solicitar esa protección. Los últimos hallazgos de piezas arqueológicas de época romana plantean la conveniencia de proteger el espacio.

Una de las riquezas del entorno son los acantilados del cabo de Cullera donde la fauna marina busca los entrantes de los roquedos como espacio para su habitat. Una de las especies que han sufrido la sobre explotación es la clochina pequeña, utilizada por los pescadores deportivos  como cebo para la atracción de peces.  Otro espacio que necesita una especial protección son las praderas de posidonia que juegan un papel medioambiental muy importante tanto para la protección de las playas como espacio para el habitat de diversas especies. En el informe realizado por WWF Adena sobre las “Praderas de posidonia: importancia y conservación” se destacan la función que realizan en el entorno marino del Mediteránreo y la necesidad de recuperar las praderas existentes en el área desde El Saler hasta el Faro de Cullera.

En los últimos años, se realizan inmersiones por parte de los clubs de submarinismo de Cullera para la limpieza del fondo marino.  Es lamentable el poco respeto que se tiene por el espacio natural marino y la cantidad de  basura que es depositada por el ser humano. Mobiliario, plástico y baterías de coche forman parte de los desperdicios recuperados del fondo del mar. En la jornada realizada en Octubre de 2016, alrededor de 70 buzos participaron en la jornada de limpieza en la zona de la Penyeta del Moro y los acantilados del Faro.

En el informe inicial para establecer la reserva marina de la bahía de Cullera se plantea la necesidad de proteger a partir de los 200 metros desde la línea de playa. Es decir, se deja libre toda la zona de baño alrededor de las playas pero, a partir de 200 metros se establece la protección de prohibir la pesca recreativa con muerte. Esta medida no afectará a la pesca profesional y lo que persigue es prohibir los usos que se realizan desde la pesca deportiva. El estudio inicial plantea una zona de especial protección en la Penyeta del Moro con  unos 200 metros de protección alrededor de la misma ya que al ser una zona rocosa tiene un fondo marino que necesita una protección especial.

Carta Nautica Cabo de CulleraLa creación de una reserva marina busca la protección del fondo marino y frenar la sobreexplotación que ha ocurrido en los últimos años. Especies como los moluscos, mero, langosta, caballito de mar, sepia, pulpo, águila marina o los sargos forman parte de la bahía de Cullera y sus acantilados. En los últimos años, se ha producido desde la pesca deportiva una sobreexplotación sin control que ha llevado al descenso de muchas de las especies existentes en la zona.

El proyecto de reserva marina y arqueológica de la bahía de Cullera también plantea la conveniencia de establecer  rutas para la practica del submarinismo y del snorkell. En este video del Club de Buceo Delfín se puede ver la riqueza del fondo marino y el tipo de fauna que nos podemos encontrar:

Otra de las medidas es la protección de los bienes arqueológicos submarinos de la bahía de Cullera con la designación de Bien de Interés Cultural Subacuático. Dicha medida quiere proteger los restos existentes en el fondo marino y delimitar zonas para el fondeo en las zonas de Pedra del Cavallo, Penyeta del Moro y Penya Roja. En el 2016, los submarinistas del Club Delfín y el servicio de arqueología del Ayuntamiento de Cullera recuperaron un cepo ancla utilizado por una embarcación de época romana. La historia de la bahía de Cullera y su importancia como fondeadero para embarcaciones nos indica que en su fondo marino hay otros recursos arqueológicos por recuperar.

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