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Discotecas en Cullera y Sueca (1980-2000)

En una publicación anterior hemos visto la aparición de las primeras discotecas en Cullera y su evolución durante el período 1960-1980.  

En esta nueva fase (1980-2000) vemos el crecimiento de las discotecas en Cullera y Sueca hasta alcanzar su cenit para iniciar posteriormente su declive final. Durante estos años, su impronta queda marcada en unas generaciones jóvenes que son partícipes de ésta con entusiasmo y devoción pero, que a la vez perciben que sus recuerdos quedan circunscritos a cintas de casete, carteles descoloridos y ruinas de locales abandonados.

Discotecas de verano

El atractivo de las costas valencianas para los visitantes extranjeros y nacionales sigue creciendo y a la vez, las discotecas son otro recurso de ocio para  las generaciones jóvenes. Desde Benidorm, Denia y Gandía hasta Cullera y Sueca se suceden las discotecas, que durante los meses de verano son un negocio más que floreciente. Después del efecto «Fiebre del Sábado Noche», la música disco salpicada de los éxitos radiofónicos reina en los locales. Todavía, los discjockeys bajan las luces y ponen música lenta para que las parejas puedan bailar agarrados. También, existen zonas de sofás en los rincones más oscuros, los llamados reservados, para favorecer los contactos sexuales.

Las discotecas son un negocio muy rentable si acude la gente. En estos momentos son tan deseadas, que abren todos los días en doble sesión de tarde y noche durante los meses de verano. El negocio funciona pero, es importante que vaya gente. Se organizan fiestas temáticas (fiesta francesa, fiesta tropical, fiesta de la espuma, etc..), se reparten invitaciones por la playa y se buscan relaciones públicas para que atraigan público a los locales.

Todo vale para que estos locales sean una fiesta continua con mucho olor a aftersun y fragancias veraniegas.

En Cullera son los años de Number One, Don Pancho (Cabana Disco, L’Arlequí), Macumba o Diplos (Mister Chorrillo)  mientras suena de fondo el Born to be alive (1979) de Patrick Fernández o el Ma quale idea (1980) de Pino d’Angio.

Merece destacar que en 1979 se crea el pub Chelsea en Cullera. Su importancia en la noche de Cullera y sus relaciones con las discotecas de la zona tienen un gran efecto a lo largo de estas dos décadas.

Estamos en 1980 y en Sueca se produce un pequeño cambio que va a marcar la historia de las discotecas valencianas.

Un nuevo discjockey llamado Carlos Simó, que trabajaba como camarero en la discoteca Barraca desde 1977, toma la decisión de no poner música funk y decantarse por los sonidos pop-rock anglosajones. Influenciado por Juan Santamaría, Carlos Simó se olvida de los bailes lentos y crea un nuevo estilo que va a marcar tendencia en toda la costa.

Number One

La discoteca Number One se ubica en el local donde antes se encontraba el Cala Club. Nos encontramos con un local que ya tiene una tradición como discoteca siendo un referente en la concurrida zona turística de San Antonio.

Se trata de una discoteca más urbana que busca atraer un público más elitista. Su situación céntrica permite un fácil acceso a cualquier persona. Con diferentes ampliaciones del local, incorporará desde una sala de vídeo hasta una terraza con un burger.

A lo largo de todo el verano, realiza fiestas para atraer a los veraneantes. La fiesta francesa, la noche italiana o la fiesta del toro mecánico sirven como aliciente para atraer público entre semana, sobre todo los jueves.  

Number One es la cuna de diferentes discjockeys que posteriormente serán referencia. Chimo Bayo es el más conocido. Empieza en la discoteca llevando el juego de luces y dando sus primeros pasos pinchando discos. Tal y como él mismo reconoce en una entrevista “ se trataba de un buen trabajo durante el verano y era un orgullo volver a casa de tus padres con una maleta llena con las 60.000 pesetas ganadas «.

Number One también es el escenario de otros djs como Juanito Torpedo, quien posteriormente será el primer dj de Spook Factory, promotor musical y una figura importante para entender el cambio musical generado en las discotecas valencianas. Igualmente, pasan por la cabina de Number One otros djs como Paquito Revolution o Francois que llegaba desde Pachá Madrid.  

Su ubicación en el casco urbano y los cambios que experimenta entre el verano y el invierno, permiten que durante muchos años esta discoteca permanezca y que incluso, continúe con su nombre de Number One. En la actualidad, su naming ha desaparecido y ahora el local se denomina «Canalla Club«.

Triplex

Alejada del casco urbano de Cullera y en la carretera del Faro se construye una discoteca que en un principio se llama Diplos y posteriormente Mister Chorrillo.

Un nombre curioso el de Mister Chorrillo que tiene su anécdota explicada por Bernardino Solís, posterior dueño y creador de discotecas como Triplex y Spook Factory o el pub de Duplex en Valencia. 

“ Le pregunté al anterior dueño por qué tenía ese nombre y me dijo: ¿qué nombre quieres que le ponga si a mí me llaman El Chorra?”. 

Bernardino Solís explicando el nombre de la discoteca Mister Chorrillo

Bernardino Solís y su equipo tienen una idea más moderna de la comunicación y el marketing. Triplex es una continuación de Duplex pero, en una discoteca de playa.

Contratan a Nacho Moscardó, que realiza un interiorismo siguiendo las referencias coloristas de Duplex y un estilo Memphis muy apropiado para una zona de playa.

Cartel de Duplex (Valencia) por Javier Mariscal.

Se cataloga a Triplex como una garden disco, ya que cuenta con una terraza abancalada tan grande como la zona cerrada de la discoteca. Estamos en una época donde empiezan a aparecer estos locales con terrazas amplias, que permiten disfrutar del aire libre, de la música y las copas. Es algo que continuarán otras discotecas de la zona entre Sueca y Valencia, como es el caso de  la misma Chocolate, Pomelo (Heaven) o Dreams Village

Interior discoteca Triplex (Cullera)
Detalle del interiorismo de Nacho Moscardó en discoteca Triplex (Cullera)

Al igual que pasa con Number One, discjockeys que son referencia en la llamada ruta del bacalao o destroy pasan por los platós de Triplex: Chimo Bayo, Fran Lenaers, Paquito Revolution o Luis Bonias son referencias que pasan por la cabina de Triplex .

Hay otros dos discjockeys que pasan por la cabina de Triplex y, por su importancia, así como por su relación con otros locales, merece resaltar. Es el caso de Luis Bonias, que viene de pinchar en El Molí en Sueca y luego será dj de Puzzle, Arena Auditorium y Barraca

También, hay que recordar el paso de Fran Lenaers, el dj de referencia en Spook Factory y que configura con su increíble técnica una parte muy importante de lo que se conocerá como el Sonido Valencia.

Invitación discoteca Triplex (Cullera)

Tal vez, uno de los problemas de Triplex sea que es una discoteca muy de verano. Esa disyuntiva y su alejamiento del núcleo urbano de Cullera, provoca que no sea una discoteca tan integrada en el tejido social y de ocio del municipio.

Canteret, el primer after

Es catalogado Canteret como uno de los primer after hours de España. Su ubicación en la carretera de subida al castillo de Cullera le permite tener unas vistas espectaculares sobre toda la bahía. Y, eso es lo que ofrece esta discoteca. Unos amaneceres al ritmo de la música con un nuevo concepto de horarios.

Invitación Discoteca Canteret (Cullera)

Tal y cómo indica su invitación «sigue amaneciendo» en su sesión desde las 06:00 hasta las 12 del mediodía del sábado. Estos horarios se aprovechan del vacío legal existente y de una normativa que solamente obliga a parar «durante dos horas para la limpieza del local». Por ese motivo, su sesión empieza el viernes por la noche, hace una pausa a las 4 de la madrugada y arranca de nuevo a las 6 de la mañana. Se trata de un horario que luego también adoptarán otras discotecas como Chocolate o Spook.

Nuevos aires para un nuevo tiempo que comienza. Liberalización de costumbres, mayor acceso al alcohol y las drogas así como mayor permisividad sexual crean una nueva atmósfera social.

Antes de ser nombrada como Canteret, la discoteca era conocida como El Balcón de Cullera, tal y como nos recuerda en un comentario Gilbert Font que fue discjockey desde 1978 hasta 1981. Actualmente, la construcción donde estaba Canteret se mantiene como un edificio abandonado en la ladera de la montaña contemplando cada día formidables amaneceres. 

Aspecto actual de la antigua discoteca Canteret (Cullera)

Barraca

Comienza la década de los 80 y Barraca se convierte en una referencia. Atrás queda su origen como sala de fiestas con tablao y ambiente para turistas extranjeros. Es una discoteca diferente y diversa a cualquier otra existente en España.

Todas las tribus urbanas son admitidas, nadie es juzgado por su apariencia y todo el mundo se encuentra unido en una comunión especial de buen rollismo y ganas de disfrutar de la fiesta. La nueva apuesta musical de Carlos Simó, sus perfomances artísticas, Blady, el Circo, La Faraona, sus diferentes ampliaciones de salas, la piscina, sus conciertos, mescalinas y sus abanicos hacen que sea un lugar de peregrinación.

Barraca apuesta a inicios de los 80 por un sonido donde se mezcla el synth pop, la electrónica modélica junto a guitarras afiladas tanto del rock como del punk.

Carlos Simó no es un dj de técnica pero, su gusto por la música le lleva a pinchar desde los Sex Pistols hasta Wim Mertens en una misma sesión, con canciones más bailables y otras menos. Descubre lo que en su momento son grupos alternativos y que luego se convertirán en fenómeno de masas como Simple Minds, U2, The Cure, REM o Depeche Mode, junto a grupos menos conocidos de la new wave como Soft Cell, Anne Clark, OMD, Bauhaus o Nina Hagen.

También, Simó adapta a su gusto por la música los sonidos de la electrónica alemana. Es el caso de Front 242, Kraftwerk o A Split Second.

Es necesario recordar los conciertos que se celebran en la sala. Es el caso de Stone Roses, La Mode, Happy Mondays o Radio Futura.

Barraca es pionera en los carteles, haciendo los primeros en serigrafia para anunciar un evento y empezando como primer diseñador José Luis Algarva. Mientras, en la sala se utiliza el My Sweet Lord versioneado por Nina Simone para anunciar los próximos eventos y fiestas en Barraca.

Algo que quedará en la memoria sonora es el cierre de la sesión de la discoteca con la versión del My Way de Nina Simone, de tal forma que muchos locales utilizarán esa canción para comunicar la hora de bajar la persiana. Cómo anécdota, cuenta Simó que en realidad «utilizaba para el cierre la canción La Baraka de Charles Aznavour porque la letra parecía que decía Barraca». Un día por culpa de un robo de los discos en la discoteca surgió la necesidad de tener que utilizar la canción de Nina Simone.

Discoteca Barraca (Sueca) y su piscina.

Al final, se entiende que los Happy Mondays y los Stone Roses en los 90 quisieran actuar aquí y lo hicieran gratis. 

Es tan moderna Barraca que tiene la primera mujer dj de España. En 1982, una joven Vicky Molina se convierte en la discjockey de las sesiones de tarde entre las 17:00 y las 22:30 horas.

Desde Cullera, de cualquier pueblo de la Ribera o recorriendo la carretera del Saler, motos y coches inician la ruta hasta la discoteca. Una ruta donde la reina Barraca no es la única parada. 

Chocolate

Un antiguo secadero de arroz en la carretera entre Sueca y Les Palmeretes se reconvierte en 1980 en una discoteca. El proyecto inicial toma el nombre de Chocolate & Cream ya que se trataba de convertir ese edificio en un escenario de cuento de Hansel y Gretel .

Proyecto inicial de Nacho Moscardó para la discoteca Chocolate & Cream

De la mano de Artemio Guardiola y el interiorista Nacho Moscardó se realiza una obra impresionante, colorista, con referencias orientales, donde se combina el espacio cerrado con una amplia terraza con jardines. Al abrirse se posiciona como una discoteca colorista de playa, muy de «verano» y la cosa no funciona bien. No acude público y la discoteca inicia un declive.

Fachada de la discoteca Chocolate con esa apariencia de tarta de «Chocolate & Cream».

Con la llegada de Toni Vidal, más conocido como «Toni el gitano«, discjockey y animador contracultural, se da un giro al espacio. Es una discoteca diferente a Barraca en horarios y público.

Su ambiente es más oscuro, siniestro, psychobilly, gótico y con sonidos más duros. Eso sí, con una terraza, herencia de su origen «garden disco», donde se puede escuchar de fondo a Alien Sex Fiend en un amanecer, mientras las garzas vuelan sobre el arrozal.

También se puede oír un zumbido del generador diésel, ya que «Chocola» tiene electricidad gracias a un «monstruo» que necesita ser llenado de gasóleo durante la noche y el problema viene cuando no llega a tiempo el encargado de traer el combustible. Esa es la explicación de los célebres apagones de luz de Chocolate.

Las dos discotecas, Barraca y Chocolate, se complementan muy bien, ya que se encuentran separadas por menos de 1 kilometro. Incluso, cuando atraviesa un mal momento Chocolate, donde puede llegar a cerrar, es la dirección de Barraca quien ayuda a su supervivencia, según cuenta Carlos Simó. Tener dos referencias tan próximas es bueno, pues atrae público que se mueve entre ellas. La ruta ya cuenta con dos etapas interconectadas. 

En 1985, el pub Chelsea de Cullera junto a Francis Montesinos organiza una fiesta en Chocolate. Ese mismo verano, se ha producido el desfile de moda de Francis Montesinos en la plaza de las Ventas en Madrid con una asistencia de 15.000 personas, sirviendo parte del mismo para la película de Pedro Almodovar «Matador«.

Invitación para la fiesta Chelsea en la discoteca Chocolate. 1986.

La fiesta en Chocolate se denomina «Últimas palabras, resumen del verano» y por primera vez aparece el término «Bakalao» en un cartel y, que introduce ahí Alejandro Bonet, responsable del Chelsea. Las relaciones entre Cullera y Sueca fluyen y no se pueden obviar cuando las distancias son tan cortas y hay tanta movilidad entre los dos municipios.

En 1986, José Conca sustituye a Toni «El Gitano» como nuevo dj de la discoteca. Se inicia una nueva etapa de esplendor con un discjockey que combina una buena técnica similar a la implantada por Fran Lenaers con el sonido de guitarras. Chocolate comienza un nuevo período de éxitos con un horario complementario al de Barraca, ya que cierra más tarde.

El Molí

En un antiguo molino arrocero de Sueca, situado en la c/ Jaume I, se crea una discoteca que marcará a una generación de jóvenes de la Ribera.

Son adolescentes en su mayoría que todavía no asisten a las sesiones de noche de “los mayores” en Barraca y acuden a El Molí, ya que sus sonidos son similares.

Adolescentes de Algemesí, Polinya, Cullera y otros pueblos de la Ribera acuden a sus sesiones de tarde. Algunos de ellos recordarán los «cubos» de su decoración y sus elementos de cómic que la hacen única. Nacho Moscardó es también el artífice de esa decoración, al igual que ocurre con Triplex en Cullera.

Interiorismo de El Molí (Sueca) con sus característicos cubos.

Los responsables de la sala están relacionados con la gente de Barraca y además hay un discjockey muy joven que se da cuenta de que esa es la música que debe sonar. Es Luis Bonias, quien años después pinchará en Triplex y consigue que las sesiones de tarde de El Molí sean legendarias. Comienza a pinchar en 1982 con 16 años, en sesiones de sábados desde las 18:00 hasta las 01:00 horas y de domingos desde las 18:00 hasta las 23:00 horas. Luis Bonías ejerce su residencia como dj en El Molí hasta 1987 y durante los años 1984 y 1985 también pincha a la vez en Triplex (Cullera).

Llegados a este punto y para valorar El Molí  recurrimos a una cita del escritor e intelectual Joan Fuster cuando un día a principios de los 80 le llevan a esta discoteca:

«La discoteca és una institució nova, recent, que la gent de la meva generació no ha conegut o només l’ha coneguda “després”. I el cas és que, sense saber ben bé per què, allà m’hi vaig trobar. La discoteca El Molí, a Sueca, és un lloc animat, afable, interclassista. La clientela semblava divertir-se molt. Hi fluïa una música de moda, escandalosa, reiterativa. Jo vaig beure el meu whisky habitual, però una gran part de la clientela absorbia barreges de líquids carbònics i una mica d’alcohol, que són consumicions barates. M’induïren a ballar, i els meus ossos ancians s’hi resistien. I no solament els ossos. Per allà circulaven, gimnàsticament, una sèrie de criatures delicioses….».

Joan Fuster. Notes d’un desficiós.

Y llegan los disco pubs

No se puede estar hablando sobre discotecas y no mencionar el papel de los disco pubs.

Al principio existen pubs siguiendo el estilo tradicional del modelo inglés. Pero, a diferencia de este modelo, se instaura un tipo de local donde la música es predominante y continuamente se están pichando canciones. El Chelsea en la calle Barcelona de Cullera es un claro ejemplo.

Tarjeta pub Chelsea (Cullera)

Los hermanos Alejandro y Xavier Bonet convierten al Chelsea en un referente de la noche valenciana. Un espacio de música, diversidad y libertad.  Se inspiran tras una visita a Ibiza en 1978 en el concepto de local y en 1979 inauguran el Chelsea. Posteriormente, gracias a una grabación de una cinta de casete llamada «La nouvelle musique» de una discoteca de Bruselas tienen claro que estilo quieren. Ese hecho y la presencia en la cabina de Barraca de Carlos Simó les marca el camino a seguir.

El local se convierte en un hogar para escritores, diseñadores, cineastas, escultores, políticos y un largo etcétera que acuden tanto atraídos por sus fiestas, como por sus actividades artísticas: exposiciones, jazz session, conciertos, charlas poéticas,… y por supuesto, mucho amor, copas, drogas y fiestas.

Equipo Chelsea (Cullera) en una de sus fiestas.

Uno de los acontecimientos más llamativos del local es la fiesta de la lluvia de estrellas o los premios Oscar de Chelsea. Una fiesta organizada por el Chelsea sobre el 11 de agosto en colaboración, según años, con las discotecas Number One o Triplex. Carrozas acompañadas de una desfilada de animadores y bailarines recorren las calles de San Antonio hasta llegar a la discoteca donde se entregan premios a personajes de Cullera y a miembros relevantes de la escena cultural valenciana y nacional.

Chimo Bayo y equipo de la discoteca Number One en el pub Chelsea (Cullera).

La historia de los disco pubs de Cullera tiene otra referencia que sobrevive en el tiempo: Pallisa. Con su estilo ecléctico y readaptado según pasa el tiempo, sirve como crisol de encuentro donde pasan varias generaciones para disfrutar del ocio y la música.

No son los únicos. Aparecen más pubs, disco pubs y bares de copas que adaptan la música a los nuevos aires y son puntos de encuentro para la gente que busca diversión. Son otros locales que forman parte de la ruta de la noche. Hagamos un repaso de nombres:

Por la zona de la calle Barcelona tenemos a Chelsea, Estrés, Espacio, Tuareg, Ruta 76, La Tapia, Guinea, Vendetta, Vanna Vanne, Escalón, Space,… etc.. y más locales que siguen apareciendo en la etapa final.

Al final de la calle Cabanyal, nos encontramos a Piropo y Akelarre como referentes. Y, también por la zona al Racó de la Risa o Chaplin.

Pallisa, La Bolera y El Clavell en la calle 25 de Abril y el cruce con Caminàs dels Hòmens. Cerca de allí en la calle Mestre Serrano se encuentra el Fraguel Rock, refugio de los amantes de la música heavy.

Se extienden los discopubs más allá del núcleo urbano. Enfrente de Triplex, el Magnolia. En la zona del Faro nos encontramos con Séptimo Arte, Resaka y en la montaña, el disco pub con las mejores vistas nocturnas de la bahía: Montebello.

Flyer del pub Montebello en el faro de Cullera.

Y más allá del río, en la zona de Marenyet tenemos a Himnosis y junto al Estany, en la misma playa, Paradís.

Todo eso se produce en una Cullera con una oferta de ocio nocturno que ha crecido de forma exponencial durante la década de los 80.

Puzzle, la pieza que falta

Y no podemos pasar por alto otra de las discotecas de Sueca en la zona del Perello: Puzzle

Estamos en el año 1986 y hay una antigua discoteca llamada Bunker que cierra para iniciar una reforma que termina en abril de ese mismo año. La discoteca se encuentra a 1 kilómetro de Barraca pero, no funciona en su nueva apertura como se esperaba. Carlos Simó deja de ser discjockey de Barraca en 1986 y pasa a ser empresario para dar un giro a esta sala.

A diferencia de Chocolate o Spook, se adapta un estilo más colorista, sonidos más lights y menos duros. Se busca una luminosidad ya que el concepto de discoteca se encontraba ligado al modelo «disco garden» con terraza al exterior y muchos espacios abiertos. Carlos Simó cambia el nombre y bautiza a la nueva discoteca como Puzzle.

Todo ello propicia que acuda un público diferente. Más mujeres, gays y más «gente pija» atraída por unas sesiones matinales donde el público se puede levantar por la mañana y acudir a la discoteca. Por eso, se dice que Puzzle es una coctelera donde en perfecta armonía se combina gente recién levantada y duchada con fragancia de eau de rochas junto a publico que arrastra sus vapores etílicos y psicodélicos de toda la noche. Eso sí, la luminosidad del mediterráneo y los reflejos del arrozal hacen imprescindibles las gafas de sol.

Todo ello acompañado de una música, por algunos criticada como pastelosa y por otros, recordada como un volver a los 80 en los 90. Así, suenan desde remezclas de éxitos con los nuevos sonidos del Italian Tecno junto a Red Flag, Steve Miller Band, Camouflage, Cretu o Movement fusionados con Peter Murphy. Y como no, su cierre con las diferentes versiones del «Love is in the air«.

Los años 90 quedarán marcados por la influencia de esta discoteca y unos «discjockeys gemelos» que pinchaban en su cabina.

La carretera del Saler entre Valencia y Cullera se convierte en el eje central de la movida valenciana, de lo que se ha llamado la Ruta y donde el término municipal de Sueca es su epicentro. Pero, todavía falta una pieza más.

De Paris Texas a El Templo

Cuando el mundo de la noche de discotecas y discopubs se encuentra en su momento más álgido en Cullera, un vivero de jardinería es convertido en una discoteca con apariencia de nave industrial.

Nace la discoteca Paris-Texas en un espacio contiguo a la estación de ferrocarril de Cullera, en la entrada de la carretera que viene de Sueca.

Invitación Discoteca Paris Texas (Cullera)

Más allá del naming cinematográfico y alternativo de la discoteca, se crea con el objetivo de ser una referencia. Aforo amplio, sonido alto y unos focos de luz que se alzan hacía el cielo para ser vistos desde muchos kilómetros de distancia.

Invitación discoteca Paris Texas (Cullera)

Su momento álgido se sitúa entre 1990 y 1994 cuando esta discoteca de apariencia post-industrial se alza como un santuario para sus seguidores. Toma el nombre de El Templo y su discjockey marcará un nuevo ritmo.

Invitación discoteca El Templo (Cullera)

Chimo Bayo ha transitado por las discotecas de Cullera como Number One y Triplex. Después de pasar por locales de Valencia y Calpe, pincha en la discoteca Arsenal en Oliva y crea un tipo de discjockey que canta y hace participar al público con la música. Chimo Bayo se erige en una figura con un atuendo especial y provoca un éxito importante de esta discoteca de Oliva.

Cuando Chimo Bayo vuelve a Cullera traslada la misma representación del show a El Templo. Son los años donde el dj realiza el salto para crear su propia música.

Invitación discoteca El Templo (Cullera)

El lanzamiento de «Así me gusta a mí» (1991) es un éxito de ventas que llega a vender más de un millón de copias en todo el mundo.

La escenografía de Chimo Bayo en cabina con un atuendo peculiar, sus ritmos y su show genera una especial comunión entre los asistentes a sus sesiones en la discoteca. Algo similar a un sumo sacerdote de gospel en pleno éxtasis con sus feligreses.

Chimo Bayo en la cabina de la discoteca El Templo (Cullera)

El éxito de Chimo Bayo con sus canciones llevará a que sea la figura más conocida y haga pensar a una gran mayoría que el movimiento musical existente en las discotecas valencianas únicamente consiste en su figura. Es en estos años cuando el movimiento de lo que se ha llamado la ruta del Bacalao salta a los mass media (revistas, programas de TV, radios,..) y se inicia una masificación, olvidando todo lo que puede sonar a vanguardia. Los sonidos se mecanizan, se olvidan de las guitarras y todo se deriva hacía un gran consumo bajo la formula del «todo vale».

El canto del cisne 

Desde la mitad de los años 90 hasta el 2000 se crean más macrodiscotecas con capacidades más amplias. Oleadas de público, tanto local como provenientes de otras provincias españolas, acuden a las discotecas. Todo regado con consumo de drogas y alcohol desmesurado, que lleva a situaciones desafortunadas.

Aparecen nuevas discotecas con aforos más grandes y se extiende la actividad musical al parking. La propuesta musical se decanta por el llamado «sonido máquina» con una cantidad amplia de propuestas para un consumo rápido y de calidad baja.

Son los años donde se quieren generar muchos ingresos de forma muy rápida ya que hay bastante público interesado: horarios interminables, parkings con fiestas, autobuses fletados desde otros lugares, alcohol a mansalva,… es el canto del cisne que anuncia su final.

En Cullera, aparecen nuevos disco pubs y discotecas. Todo vale para acoger a esas oleadas de gente que quieren «probar» este nuevo ocio. Son los años de la saturación de locales en el entorno de la calle Barcelona con espacios insonorizados y con barras abiertas al exterior. Hay más gente en la calle que en los propios locales. Ruido, alteración de la convivencia y molestias entre los que viven la noche junto a los veraneantes. Son problemas no resueltos.

También, son los años de cambios de gerencias de los locales. Cierres y reaperturas. Multas y sanciones. Locales que cambian de nombre para captar nuevo público pero, parece que se inicia una nueva etapa donde no brillará este tipo de ocio entre las nuevas generaciones.

Un epílogo de recuerdos y ruinas 

Si lo que buscas es entender las razones de la caída y el fin de las discotecas de la llamada ruta del bacalao, te recomendamos la lectura de algunas de las fuentes que citamos en la bibliografía.

Empresarios, discjockeys, periodistas y relaciones públicas lo analizan de la forma adecuada para comprender porqué este movimiento que tuvo tanto éxito termina en la zona de Valencia y despega en Ibiza. En el fondo, hay un cambio generacional que motiva el alejamiento de este tipo de infraestructura de ocio.

El espectáculo de la música tiene una fuerte atracción entre las personas y sigue presente en nuevas infraestructuras de ocio. Por eso, en estos momentos hay grandes festivales de música al aire libre como el Medusa Beach o el interés por los clubes de playa (Gallego’s Beach, Maui Beach, Mosquito Beach, La Perla Negra o La Calita).

Son otros tiempos y otras generaciones que buscan un consumo diferente. De la misma manera que desaparecieron los salones de baile o las salas de fiesta, la discoteca tiende a quedar como un testimonio reducido de una determinada época y unas generaciones.

¿Y al final que queda? Sobreviven locales clásicos como Pallisa o discotecas-club como Canalla donde estuvo en su momento Number One y el Cala Club. En Sueca, en ocasiones puntuales, se abre Barraca para sesiones especiales de discoteca. Todo lo demás queda transformado en otra actividad o en un estado de ruina.

Discoteca Triplex (Cullera). Enero 2022.

La ruina se evidencia en los locales abandonados. Es el caso de Triplex en la carretera del faro o el de El Templo en la entrada por la carretera de Sueca. No solo pasa en Cullera sino también en otros municipios. Ahí queda abandonada Chocolate o Puzzle, a la espera de poder ser transformada en un supermercado. Son muertos vivientes de un pasado a expensas de ser reciclados o transformados para una nueva etapa.

También, hay sitios que han sido reconvertidos en otro tipo de local. En Cullera, muchos de estos locales se transformaron en restaurantes. Uno de ellos es el pub Montebello. Otro caso es el cambio de Macumba a un supermercado: el Consum de Caminàs dels Hòmens. Curioso es el caso del Chelsea y otros locales de la calle Barcelona que han sido reconvertidos en plazas de garaje para los residentes de los edificios. Y, otros han sido casi devorados por el mar como es el caso de Paradís en el Estany.

Discoteca El Templo (Cullera). Enero 2022.

Tal vez, este tipo de actividad de ocio tiene poca valoración cultural por parte de los gestores y responsables de las administraciones. Por eso, su recuerdo aunque sea con una sencilla placa donde existía ese local, sea una discoteca, un cine o un teatro, puede ser un blasfemia.

Lo que sí que hay que preguntar a los gestores públicos es qué hacemos con esos edificios en ruinas llamados anteriormente discotecas. También, lo que debemos esperar es que muchos de estos recuerdos de una época en forma de carteles, invitaciones, cintas de casete y fotografías formen parte de nuestra historia cultural, ya que para lo bueno y lo malo son parte de nuestra evolución como municipio y sociedad.

Menos mal que se ven «brotes verdes» que nos señalan un interés por recopilar estos recuerdos. Hay que recordar la exposición realizada por el MUVIM (Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad) en el año 2013, donde se analizaba el fenómeno social de la ruta. Fue la primera vez que estos recuerdos pasaron del mundo de la noche a la sala noble de un museo.

En marzo de 2022, se inaugurará la exposición del IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno) «Ruta gráfica. El diseño del sonido de València» donde se podrá conocer todo el trabajo desarrollado por diseñadores, ilustradores y publicistas durante esos años. Desde Paco Bascuñan hasta Paco Roca y toda la cantidad de agentes culturales que se relacionaron en la creatividad gráfica de estos locales de ocio.

Y, por otra parte, también, veremos próximamente cómo se retrata esa época en la serie de TV que preparan Borja Soler y Roberto Martín para Atresmedia llamada «La Ruta«.

Bonus Track

A lo largo del texto y al hablar de las discotecas y su música, hemos intercalado cortes de canciones correspondientes a dichos años. Ahora bien, si alguien quiere escuchar una sesión, os recomendamos esta grabación del Sónar Barcelona (2017) que permite disfrutar de un buen sonido con la técnica perfecta y la buena selección realizada por Fran Lenaers.

Agradecimientos

Realizar esta publicación ha supuesto dedicar un tiempo amplio a la investigación y la documentación. Por eso, es necesario agradecer todo aquello que nos ha permitido crear este contenido.

El libro de Luis Costa sobre el periodo 1980-1995 y los podcast de Valencia Destroy creados por Eugenio Viñas han sido fuentes importantes para enlazar recuerdos y otros testimonios recopilados. También, hay que destacar los llibrets de falla. Es encomiable el trabajo realizado por la falla Xúquer de Sueca y la falla Raval de Sant Agustí de Cullera desarrollando dos documentos muy interesantes en el análisis de esta época. Igualmente, hay que mencionar los grupos de Facebook que nos han permitido encontrar documentación de la época.

Agradecemos a David de Voramar toda la cantidad amplia de invitaciones de discotecas de esta época que nos ha facilitado para enriquecer este post. Muchas gracias David.

Y por ultimo, agradecer los momentos vividos al conjunto de amigos del Faro de Cullera que nos ha permitido disfrutar de esos años con su compañía. Buena parte de este post se debe a esas situaciones vividas. Sea en una curva camino de Paradís, en la terraza de Triplex, en una fiesta en la playa, con las motos hacia Number One, tomando unas cervezas en La Bolera o de camino a las discotecas de Sueca en el maletero de un coche. Gracias.

Bibliografía

  • ¡Bacalao! : Historia oral de la música de baile en Valencia, 1980-1995. Luis Costa. Editorial Contra. 2017
  • Anomia. Episodio 6. Podcast Valencia Destroy, Eugenio Viñas. Podium Podcast. 2017. Enlace web.
  • Bombas. Episodio 8. Podcast Valencia Destroy. Eugenio Viñas. Podium Podcast. 2017. Enlace web.
  • Notes d’un desficiós (1980).Obra Completa de Joan Fuster. Volum tercer (2012). A cura d’Antoni Furió i Josep Palacios. Edicions 62 i Universitat de València.
  • Destroyers. Un passeig per la València «Bakala». Llibret de la Falla Xúquer (Sueca). 2017. Enlace web.
  • Va de Bó. Va dels 80. Llibret de la falla Raval de Sant Agustí (Cullera). 2020. Enlace web.
  • Chelsea Pub Cullera: la legenda. Facebook. Enlace.
  • 80 Vinilos. Facebook. Enlace
  • Encuentros de los propulsores de los 80 en Valencia. Facebook. Enlace.
  • Legends Cullera. Facebook. Enlace
  • Así fue la arquitectura de la «Ruta del Bacalao» antes de las drogas de diseño. El País.21 de octubre de 2020. Enlace web.

Esta publicación se ha realizado gracias a nuestros Mecenas.

  • Mecenas Dragut: Marie Enkirch
  • Mecenas Penyeta: Gustavo Aranda

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16 respuestas a «Discotecas en Cullera y Sueca (1980-2000)»

Muy buena recopilación de discotecas y pubs. Me acuerdo del Magnolia enfrente de Triplex. Buenos recuerdos.

En hora buena .. fantastico reportaje. Solo leve dato erroneo.. jo fui el dj en el balcon de cullera entre los años 78 y 81 canteret fue posterior al balcon. Y dueño y dj del pub Pallisa entre el año 90 y el 2009.

Muchas gracias por el comentario y la aclaración. Editamos la publicación y te citamos. Nos gustan este tipo de aportaciones, ya que ayudan a tener una mejor visión de la época.

Los inicios de Puzzle no son correctos. Fue en enero de 1986 cuando Bunker cerró sus puertas, pero solo para iniciar una reforma que culminó el mes de abril. En ese momento se inauguró Puzzle. La discoteca no tuvo ningún éxito durante los primeros meses, y fue en diciembre de 1986 cuando entraron en la sociedad los propietarios de Barraca, Carlos Simó entre ellos. A partir de ese momento, con el empuje de Barraca y bajo la gerencia de Vicente Lluch, la discoteca empezó a despegar hasta convertirse en un referente.

La discoteca Molí deu el seu nom a que la seua primera ubicació va ser al Carrer Molí de Sueca.
Tambe a Sueca teniem la discoteca Cancela on es punxava molt bona musica i San Remo mes comercial.
Molt bon treball !

Excelente el post, yo vivi toda esa epoca en Cullera y no falta nada, enhorabuena. Un detalle, recuerdo un local que se llamaba kiwi, en el camino al marenyet y también terminar las fiestas en los coches por las carreteras que suben por las montañas en el faro.

Saludos. Esta lectura me ha llegado de casualidad buscando información sobre Cullera.
Aunque no soy de Cullera, he pasado muchísimos años «veraneando» en esa localidad (más de 20 años). Para mí ha sido como «mi pueblo» y tengo muchísimos recuerdos de esos años.
Leyendo el artículo sobre discotecas y pubs, no he visto uno que se llamaba, si mal no recuerdo, «Tobacco Garden». Como no sé cual ha sido el motivo para no incluirlo, me gustaría que me dijerais, si es que podeis, algo sobre ese establecimiento y/o dónde encontrar información al respecto.
Muchas gracias de antemano. Seguid así.

Tienes razón. Ha sido un lapsus no incluirlo. No tenemos más información sobre ella Sí nos puedes facilitar, te lo agradecemos.

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